¡Interiores que multiplican oportunidades! La estrategia de MOYA para optimizar edificios multifamiliares y expandir el acceso a vivienda de alta calidad.
- Con más de 2,300 unidades diseñadas y ahorros operativos de hasta el 20%, MOYA demuestra que el diseño de interiores es la infraestructura silenciosa que garantiza la dignidad y la viabilidad financiera en la vivienda multifamiliar.
- Más allá de la estética, Paola Moya propone un modelo de “precisión espacial” donde la luz natural, la acústica y la flexibilidad transforman el interés social en una plataforma de oportunidades y resiliencia climática
Colombia, febrero de 2026 – En el debate sobre vivienda asequible, la conversación suele centrarse en costos de suelo, financiamiento o densidad. Sin embargo, una parte decisiva del impacto ocurre puertas adentro. Para Moya Design Partners, el diseño interior no es una capa estética adicional, sino una herramienta estratégica capaz de mejorar calidad de vida, optimizar la operación del activo y ampliar el acceso a vivienda de alta calidad sin incrementar significativamente los costos estructurales.
“La comunidad no se construye con monumentalidad, sino con escala humana”. Para Paola Moya, CEO y Chief Creative Officer de Moya Design Partners (MOYA), este principio ha redefinido la forma de diseñar edificios multifamiliares y vivienda asequible. Los espacios que mejor funcionan no son los más grandes, sino los más legibles y cómodos, nichos, salas intermedias, visuales claras desde la circulación, iluminación cálida y mobiliario flexible. En proyectos como The Linden Senior Residences – True Ground y Haven by Agape, las áreas comunes fueron concebidas como extensiones del hogar, no como espacios institucionales. “Diseñar comunidad no es imponer interacción, es crear condiciones para que ocurra de manera natural”, explica Moya.
Este enfoque parte de decisiones claras sobre dónde no se puede recortar. Para la firma, hay elementos innegociables, como la iluminación natural y artificial bien diseñada, acústica efectiva entre unidades, accesibilidad real más allá del cumplimiento mínimo normativo, seguridad y control de acceso, y calidad en las áreas comunes. “Cuando se reduce inversión en estos aspectos, no solo se afecta la experiencia del residente, se compromete su dignidad y la estabilidad operativa del edificio”, afirma Moya.
La estrategia también se sostiene en tres criterios fundamentales en la selección de materiales, salud y calidad del aire (bajo contenido de VOC, ventilación adecuada y control de humedad), durabilidad y mantenimiento (alto desempeño ante tráfico intenso y limpieza frecuente) y ciclo de vida y sostenibilidad (materiales que reduzcan reposición y consumo energético). Para MOYA, el interior no es un acabado superficial, sino una infraestructura silenciosa que protege presupuesto y bienestar.
La escala de su trabajo respalda esta visión. MOYA ha participado en el diseño de 2.336 unidades residenciales confirmadas en nueve desarrollos principales, incluyendo al menos 473 unidades asequibles documentadas en proyectos de ingreso mixto y vivienda 100% asequible. Entre ellos destacan The Bridge (112 unidades totalmente asequibles), Diane’s House (42 unidades de vivienda de apoyo), Takoma Metro (70 asequibles), Forest Glen Apartments (59 asequibles), The Iris (86 asequibles) y Sansé Apartments (104 asequibles). Además, la firma ha completado o está en proceso de certificación en 11 proyectos bajo estándares como LEED Gold, LEED Silver, Enterprise Green Communities y EarthCraft Gold.
Más allá de los números, el impacto es medible en desempeño. En desarrollos alineados con estándares como EarthCraft V5 Gold, las estrategias de eficiencia energética pueden reducir el consumo entre 15% y 30% frente al código base, dependiendo del sistema y clima. La integración de envolventes de alto desempeño, ventilación eficiente y maximización de luz natural genera reducciones adicionales de entre 15% y 25% en áreas comunes y unidades. Asimismo, el uso de materiales durables puede disminuir los costos de mantenimiento entre 10% y 20% a lo largo del ciclo operativo.
“En vivienda multifamiliar, el interior influye directamente en la permanencia de los residentes, en el mantenimiento y en la percepción de seguridad. En ese momento deja de ser estética y se convierte en estrategia financiera y social”, señala Moya. En proyectos como The Iris, Modera H Street o Takoma Metro, las áreas comunes funcionan como multiplicadores de oportunidad: pueden operar como coworking, aula, espacio de programación comunitaria o punto de encuentro intergeneracional. “Un espacio flexible puede ampliar la vida cotidiana del residente sin incrementar la huella del edificio. Esa es la verdadera optimización”, agrega.
De cara al futuro, MOYA apuesta por interiores adaptables que respondan al trabajo híbrido, el envejecimiento en sitio y la diversidad de hogares. En desarrollos como Forest Glen o Takoma, se incorporan plantas eficientes con espacio adaptable para escritorio, almacenamiento accesible y áreas comunes versátiles. “La vivienda asequible del futuro debe anticipar el cambio físico y social. Diseñar solo para el presente es diseñar con fecha de vencimiento”, concluye Moya.
En un contexto de creciente demanda de vivienda multifamiliar, la propuesta de MOYA demuestra que optimizar no significa reducir calidad, sino diseñar con precisión. Cuando el interior se concibe como infraestructura social y herramienta de gestión, cada decisión espacial puede multiplicar oportunidades y expandir el acceso a una vivienda verdaderamente digna y sostenible.










































